No importa cuál sea tu objetivo. Si no crees en ti, nunca lo conseguirás. Bueno, pero no quiero yo ser “aguafiestas”, sino todo lo contrario. Me gustaría ayudarte a poner solución a esta situación.

Seguramente tienes en mente algún deseo, sueño o propósito, al que hace tiempo que le estás dando vueltas y que te encantaría lograr. Como por ejemplo, cambiar de trabajo, ganar más, mejorar tu físico, encontrar pareja o mejorar la relación ella. Sin embargo, hay una “vocecilla” dentro de ti que no para de poner excusas para convencerte de que “no se puede” o “no eres capaz”. En definitiva, no terminas de creer en ti. Te sientes inseguro y esto se manifiesta de diferentes formas. Por ejemplo, sientes malestar, tienes dudas, no sabes cómo hacerlo o por dónde empezar,  no logras tomar una decisión, te cuesta poner límites, e incluso, empiezas a compararte con los demás. Todo esto, termina desmotivándote, te deja sin energía y hace que “tires la toalla” antes de empezar. En definitiva, te aleja de lo que quieres conseguir.

Por eso, te propongo un ejercicio:

Presta atención a este diálogo interno. Sí, a esa vocecita que habla dentro de ti.

  1. Toma papel y boli o usa las notas de tu móvil. Párate un momento y observa aquellas frases que te dices a ti mismo cuando piensas en poner en marcha tu objetivo. ¿Cuál es la excusa? ¿Qué te dices a ti mismo? ¿Cómo te hablas?. ¡Muy bien! ¡Anótalo!.
  2. Ahora, lee lo que has escrito. ¿Qué piensas sobre esto? ¿Te das cuenta cómo te hablas? ¿Te ayuda esto que te dices? ¿De dónde vienen estas palabras? ¿Le dirías eso a un buen amigo? ¿Cuándo se formaron estas ideas sobre ti mismo?…
  3. Por último, sustitúyelo! ¿Qué palabras necesitas? ¿Qué te motivaría o te sentaría bien escuchar? Crea un nuevo discurso. Ese nuevo diálogo que te acerque a lo que quieres.

¿Qué tal ahora? Quizá estas nuevas afirmaciones te hagan sentir mejor e ir encontrando las acciones que te acerquen a ese resultado que quieres conseguir.

En resumen, ¿cómo puedes cambiar esta situación? ¿Cómo puedes lograrlo? ¿Ser una persona segura de ti mismo y con una buena autoestima? 

La solución pasa por conocerte a ti mismo. Si quieres poner en práctica tu objetivo, es importante valorarte, conocer tu valor, saber quién eres, lo que aportas al mundo y por tanto, lo que mereces. La mirada es para adentro. Pero no es una contemplación pasiva. Tampoco es un hacer por hacer, sino una observación acompañada de acción. Autoconocernos nos dirige a tomar buenas decisiones y poner en marcha los cambios que necesitamos para conseguir lo que deseamos.

Te animo a probar este ejercicio, que espero que te sea útil y que es un pequeño ejemplo de por donde debes encaminarte. Por último, si crees que puedo acompañarte en este proceso de tu seguridad y autoestima, contáctame. Estaré encantada de caminar contigo.

Patricia Alfonso Gregori. Aflorar Psicología.